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EDITORIAL: BILLY BOND, piedra angular del rock nacional

Cuando el incipiente rock argentino todavía era un proyecto antes que una realidad, Billy Bond fue el que le dio el empuje que necesitaba y encendió los motores.

 

Antes, mucho antes que Luca Prodan llegara a nuestro país, hubo un italiano que se encargó de refundar las bases del nuevo sonido popular argentina que le siguió a la por entonces dominante música beat y creó una verdadera selección de rockers que luego se transformaron en heroicos constructores del rock nacional.

 

Cuenta la leyenda que Giuliano Canterini nació un 19 de noviembre de 1944 en La Spezia, Liguria, Italia y de muy chico vino con su familia a la Argentina, país que, tras la revolución libertadora, comenzaba a despertarse y a recibir las influencias musicales del exterior que eran utilizadas por los jóvenes como un medio para expresarse.

 

Así, el joven Giuliano le dio rienda suelta a su gusto por esos nuevos sonidos que no paraban de sonar en los hogares argentinos e inició su carrera musical con un grupo de amigos llamado Los Bobby Cats, banda que tiempo después se transformó en Los Guantes Negros y con la que grabó sus primeros temas.

 

Sin embargo, el beat no parecía alcanzar para contener sus ideas y fue en un local mítico de la Ciudad de Buenos Aires donde empezó a darle forma a sus nuevas inquietudes musicales. La Cueva era un sotano oscuro y sucio ubicado en Avenida Pueyrredon en donde se daban cita los amantes del jazz y el swing en la movediza Buenos Aires de los 50’ y 60’. Pero a Giuliano, que ya entonces comenzó a ser llamado Billy, le propuso al encargado del local cambiar el estilo musical, invitando a tocar a músicos de rock.

 

“El Bondo” se convirtió en dueño y gerente artístico del lugar y poco a poco comenzaron a llegar Moris, Lito Nebbia, Javier Martínez, Pappo, Sandro y otros tantos músicos que adoptaron al rock como el sonido de sus melodías y que fueron sembrando el camino para que todo fluyera.

 

El nuevo reducto del ruido porteño no tuvo buena acogida por parte de la conspicua policía y los allanamientos y amenazas se fueron haciendo frecuentes hasta que ir a La Cueva se convirtió en un hastío y el lugar cerró sus puertas. Pero la semilla ya había germinado en los artistas que se reunieron en ese lugar, y Billy tenía un plan para ellos.

 

Así nació La Pesada del Rock and Roll, un verdadero seleccionado de estrellas del rock nacional, una comunidad de artistas que a lo largo de 4 discos de estudio editados entre los años 1971 y 1973 le dieron un nuevo enfoque a la música argentina, con un sonido duro, rebelde y un espíritu de colaboración pocas veces visto. Además, el grupo sirvió también como backup del lanzamiento como solistas de importantes músicos como David Lebón, Alejandro Medina, Claudio Gabis y Kubero Díaz, entre otros.

 

Eso solo podría alcanzar para erigir a “El Bondo” como uno de los grandes artífices del rock nacional. Sin embargo, no contento con eso, Bond también fue el “descubridor” y productor de Sui Generis, el dúo con el que un jovencísimo Charly (Charlie por aquellos años) García hizo sus primeras armas en la música y quien impulsó a Raúl Porchetto a grabar su monumental debut, “Cristo Rock”.

 

A más de 40 años de aquella epopeya, instalado como un exitoso productor en Brasil, con el título de haber sido además el que ayudó a forjar la creación de Serú Girán y con la insoslayable responsabilidad de haber vociferado el primer grito de libertad del rock nacional cuando durante una redada policial en el marco de un festival en el Estadio Luna Park dijo “¡rompan todo!”, Billy Bond está de regreso.

 

“El Bondo” volvió fugazmente a nuestro país para celebrar la recuperación del catálogo del extinto sello Music Hall bajo el cual se grabaron los discos de La Pesada -que serán reeditados gracias a una impresionante labor a manos del Instituto Nacional de la Música (INAMU)- y ofició de anfitrión en una suerte de presentación que se llamó “Tomando el té con Billy Bond” en el Teatro Monteviejo donde habló de su pasado, presente y futuro y conversó amablemente con diversos periodistas y fanáticos.

 

Allí, Bond dio una clase magistral sobre la antología del rock nacional, contó que va a escribir un libro donde va a contar “su verdadera historia” e hipnotizó a todos con sus anécdotas sobre la primera vez que vio a Charly García o cuando se reunió con Claudio Gabis y Javier Martínez, o como cuando grabó con Spinetta y Pappo.

 

El cierre de la tertulia, como no podía ser de otra forma, fue con música. Y si bien no hubo una reunión de La Pesada (¡qué lindo hubiese sido eso!) Bond se unió a dos bandas llamadas Gualichio Turbio y Las Bodas Químicas para reinterpretar “Marcha de San Lorenzo”, tema que grabó originalmente junto a su banda en el Volumen. 2 de La Pesada.

 

Parece que “El Toro campeón” volvió… ¿cuál será su próxima aventura?

 

Nota publicada originalmente en: In the Flow Press

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